Si supieras
que aún dentro de mi alma
conservo aquel cariño
que tuve para ti...
Quién sabe si supieras
que nunca te he olvidado...
Volviendo a tu pasado,
te acordarás de mí...
Los amigos ya no vienen
ni siquiera a visitarme,
nadie quiere consolarme
en mi aflicción.
Desde el día que te fuiste
siento angustias en mi pecho,
decí, percanta, qué has hecho
de mi pobre corazón...
Sin embargo,
yo siempre te recuerdo
con el cariño santo
que tuve para ti.
Y estás en todas partes,
pedazo de mi vida...
Y aquellos ojos que fueron mi alegría
los busco por todas partes
y no los puedo hallar...
Ya ni el sol de la mañana
asoma por la ventana
como cuando estabas vos,
y aquel perrito compañero
que por tu ausencia no comía,
al verme solo el otro día
también me dejó.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario