jueves, 18 de noviembre de 2010

Dolor aún vivo

Está vivo, lo siento dentro de mí,
carcomiéndome el alma,
absorbiéndome las entrañas.
Me mata, me desgarra,
me ahorca, me asfixia.
¿Cómo vencerlo?
¿Cómo superarlo?
¿Cómo hacerlo débil?
Difícil...
Trato de esquivarlo pero claro,
siempre está ahí, esperándote a la vuelta de la esquina,
dispuesto a invitarte otro trago,
otra pieza.
Siempre llega el momento en que uno reconoce
que la cura no se halla -precisamente- en dejarse envolver
por un par (o varios pares) de extremidades ajenas.

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