Una red en común conspiraba en la oscuridad,
sigilosa señal la que nadie debía notar.
Nos dejamos arrastrar corriente abajo hasta que el ruido nos tapó
y le dije "Yo te quiero conocer igual,
no nos mira nadie despejemos el lugar",
sólo tú y yo.
Un esclavo casual la bañaba en un manantial,
como espada de luz mi presencia la hizo temblar.
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