martes, 24 de febrero de 2009

La noche se perdió en tu pelo,

la luna se aferró a tu piel

y el mar se sintió celoso

y quiso en tus ojos

estar él también.

Tu boca... sensual, peligrosa,

tus manos... la dulzura son,

tu aliento... fatal fuego lento,

que quema mis ansias

y mi corazón.

Ternura que sin prisa apura,

caricias que brinda el amor,

caprichos muy despacio dichos

entre la penumbra

de un suave interior.

Te quiero... y ya nada importa,

la vida lo ha dictado así.

Si quieres yo te doy el mundo...

pero no me pidas que no te ame así...

que no te ame así...

que no te ame así...

No hay comentarios:

Publicar un comentario