miércoles, 25 de febrero de 2009


Cierro mis ojos… me invade el recuerdo…
Mi boca dibuja una sonrisa,
¿de alegría, de emoción?
No lo sé…
Tus manos se posaron en mi cintura
y buscabas mi mirada.
El escándalo más ensordecedor
que jamás había escuchado
enmudeció cuando tu voz
produjo un leve sonido en mi oído…
Tu transpiración se escurría entre mis dedos,
y yo quería que me veas sólo a mí,
a mí…
Largo rato tardé en hacerte entender
que ansiaba más que acercarme a tu cuerpo…
Primer intento.
Pero primero por primera vez también,
algo que naturalmente no está en mí
porque, sabemos, los impulsos
los realizo sólo en mi mente
,
pero nos encontrábamos en el lugar
y momento adecuados,
rodeadas de completos desconocidos
y pocos conocidos también.
Entonces, ¿qué faltaba?
que mi boca recibiera la orden
que mi cerebro mandaba sin cesar
y se acercara a la tuya lentamente
para extraer de tu boca un beso.
Resultado supuestamente negativo…
Pero alguna que otra vez
sé esperar por lo que quiero.
Y mantuve quietos mis movimientos,
el acercamiento fue menos que mínimo,
casi como no sentir nada,
o, mejor dicho, como
hacer de cuenta
que no se siente nada.
El aire era cálido
pero lo sentíamos algo frío:
nuestros cuerpos estaban mojados…
Podía oler el agua
y escuchar su sonido,
todo era perfecto y completamente hermoso,
pero nada sobrepasaba la belleza
de compartir un instante a solas con vos.
Sabías debidamente las respuestas
a las preguntas que me hacías,
y aún así dejé que supieras
por mi propia boca que te deseaba…
¿Cómo no hacer lo que me pedías?
¿Cómo resistirme a un deseo tuyo?
Quise mostrarte el momento
que minutos antes había pretendido,
pero tu boca no me dio respiro,
y adheriste enérgicamente
tus labios a los míos.
¿Cómo explicarte esa insuperable sensación?
Tu beso fue tibio,
y podía sentir tu lengua
tocándose con la mía
.
Una de tus manos sostenía mi rostro
muy suavemente y fue ahí
que decidí tiernamente sentirte también.
No quería parar,
rogué tan alto para que no se terminara,
podría haber pasado horas así,
hasta hoy también...
Pero lo bueno es fugaz dicen
y precisamente yo había hablado ya
de lo fugaz que no estaba siendo
tan fugaz en realidad…
Te confesé sin dudar
que tu belleza me parecía inmensa
,
sin pensar antes que quizá
me estaba apresurando un poco.
¿Pero cómo podría un ser humano como yo
oponer resistencia a expulsar
lo que un ángel como tú
puede provocarle?
Es que cuando estás cerca
pierdo el control sobre mí
,
porque no pienso en nada más,
porque sólo sirvo para mirar
tu figura interminablemente.
¿Qué es lo que te hace tan especial?
Apenas sé algo de vos,
y mira cómo te incorporaste en mi vida,
en mis pensamientos,
en mi corazón…
¿Será que te idealizé? Yo lo siento real…

1 comentario:

  1. Conozco tus sentimientos sin qe hables
    entiendo tus miradas, no necesitamos
    de palabras para saber lo qe nos pasa!..
    Es como si nos conocieramos de antes,
    como si ya supieramos qe es de la otra!!.
    Es como si fueras una parte de mi, qe
    alguna vez guarde en algun lugar..un dia
    la empece a buscar, i hace poqito te encontre!.
    Te pido qe no te alejes de mi, es feo
    sentirse incompleto,,me haces falta si no estas!
    Te amo preciosa!...

    ResponderEliminar