


Con una rubia en el avión,
directo a Brasil.
Con una rubia en el avión,
dispuesto a morir.
Me voy de shopping,
me voy de compras,
me voy con ella
que es una estrella.
Llevo las gafas,
también las patas.
Llevo el snorkel,
¡ay qué calor que hace acá!
Con una rubia en el avión,
directo a Brasil.
Con una rubia en el avión,
dispuesto a morir.
Todos me miran,
nadie se acerca
a preguntarme
qué hago con ella.
Ella es tan suave,
es tan serena,
es como un ave
sobre la arena.
Con una rubia en el avión,
directo a Brasil.
Con una rubia en el avión,
dispuesto a morir.
Son pocos días,
y es tan intenso
que ahora que pienso
no volvería.
Qué buena suerte
que se me hizo,
fuiste el pasaje
al paraíso.
Con una rubia en el avión,
directo a Brasil.
Con una rubia en el avión,
dispuesto a morir.
Y ahí me esperan
mis compatriotas,
que no imaginan
la cruel derrota.
Ya al bajar del avión
estaban ahí.
Qué papelón,
no les quise mentir.
No pude con ella y
tuve que dormir
bajo las estrellas
de un frío jardín.
Con una rubia en el avión,
no pude dormir.
Con una rubia en el avión,
no pude dormir.
Cuando se baje del avión,
se van a reír.
Cuando se baje del avión.
Con una rubia en el avión,
directo a Brasil.
Con una rubia en el avión,
dispuesto a morir.
ACLARACIÓN: Tengo preferencia por las morochas, más por las pelirrojas, ellas sólo son mis excepciones (y vos también, que sos mi rubia excepción natural...).
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