Parte I
Larga hasta la rodilla la falda azul,
negras las medias rayadas,
de charol las agujas negras,
y desabotonada (no del todo)
la blusa blanca.
El olor del aire
indica probable lluvia,
por lo cual apresura su caminar.
No quiere mojar su largo
y lacio cabello rubio.
Hoy no trae paraguas
(no le agrada mucho hacerlo),
pero le hubiese gustado hacerlo...
El portafolios en una mano,
hojas desordenadas en la otra.
Las cejas son largas,
porque ss ojos son grandes
(y profundos),
y también grises.
La boca es pálida,
pero hoy es color carmín opaco.
Los pechos se dejan entrever
a través del espacio que hay
entre cada botón y el siguiente,
y la falda azul deja en evidencia
que la naturaleza le otorgó completa perfección...
Se escucha un fuerte trueno,
la hace sobresaltarse,
y ella sonríe desde la calle de enfrente...
Comienza a caminar más rápido.
Llega a cu casa...
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